lunes, octubre 31, 2005

C.C.A.

Hay muchas clases de alas. De plumas, membranosas, tatuadas, de colores, o como tenemos algunos, cercenadas. Estas son algunas de las que mas me gustan:


Me encanta este tatuaje



La tenía de papel tapiz, fantabulosa



Extrañísima, a veces me tranquiliza y a veces me inquieta


Además de las alas, ¡qué vestido!

jueves, octubre 20, 2005

Anoche soñé contigo.

Estábamos abrazados en tu cama, tú dormías de espaldas a mí, los dos sobre el lado izquierdo. Tenía la mano derecha en tu cadera, jugueteaba delicadamente con la goma de tu ropa interior, el otro brazo estaba debajo de tu cuello, pegado a la almohada (Te encanta estar así, ¿verdad? Porque aún de espaldas te duermes acariciándome la mano, que queda junto a tu rostro, aunque a mí a veces se me dormía el brazo y tenía que despertarte para que me dejaras moverlo un poco, y tú me ponías mala cara solo un momento, luego me mordías el labio despacio y volvías a cerrar los ojos con una sonrisa, pero eso solo pasaba a veces). Yo únicamente veía tu pelo ondulado caer justo delante de mis ojos, y la manta subir y bajar levemente al suave compás de tu respiración. Hacía frío fuera, lo notaba en la piel de la cara (aunque fuese un sueño) así que saqué el brazo libre y subí la sábana y la manta hasta por encima de nuestros hombros. Fue genial la sensación al volver a meter la mano en la calidez acumulada por nuestros cuerpos y tocarte... siempre que te tocaba era especial, era redescubrir tu piel, su textura, su suavidad... te acaricié desde el muslo a la cadera, despacio, luego subí a tu codo y hasta el hombro, y retiré un poco el pelo para ver tu cuello. La mano debía habérseme enfriado mas de lo que creí, porque tú dejaste escapar un leve gemido y acercaste tu hombro a tu cabeza buscando volver a calentarte. Te diste la vuelta girando sobre ti misma, algo torpemente porque estabas adormecida, dando así un breve descanso a mi brazo izquierdo, aunque rápidamente volviste a apoyarte sobre él, casi en mi hombro, quedando nuestros rostros prácticamente juntos. Tenías los ojos cerrados, y podía sentir tu aliento en mis labios, era tibio y suave, tú debías poder sentir el mío, porque en tu boca se dibujó una sonrisa que intentaste disimular pero no lo conseguiste. Yo sonreí ampliamente al saber que estabas despierta, tú abriste los ojos lentamente, tenías una cara de sueño increíble, y el pelo alborotado, y eras la cosa mas bonita que yo había visto nunca. Me diste un beso en los labios, y justo entonces me desperté, y estando ya despierto y apenas en el mundo de los sueños, te vi mover la boca y decirme algo mientras sonreías. Creo que decías “Te quiero”.

miércoles, octubre 19, 2005

Pijada digital y chorrada internetil

Dos tonterías nada mas, para que gasteis alegremente unos minutos de vuestra juventud, divino tesoro.

La primera: esa simpática señorita de la derecha, que de ahora en adelante (y/o hasta que la despida) nos informará de los fenómenos meteorológicos que acaezcan en aqueste mi hogar. Se supone que la alegre muchacha se cambia de ropa con respecto al tiempo y la temperatura (asique no la veremos en bikini hasta verano, lástima), y que el fondo también cambia adaptándose a la climatología real. Los datos se recogen de los aeropuertos, en este caso el que mas cerca tengo, es el aeródromo militar de Getafe, que no se cada cuantas horas actualizará estos datos vía satélite, pero seguro que unas cuantas veces al día, y está a poquitos kilómetros con lo que se supone que lo que ponga ahí será muy acertado. Aqui va la leyenda explicativa; primero la temperatura en grados centígrados, a continuación la humedad del ambiente, y luego en verde la hora de la última recogida de datos, luego en la fila de abajo aparecen unas siglas, son para describir la dirección del viento, (están en ingles: East, West, North, South y combinaciones de estos),y finalmente, para hacer honor a la verdad, no sé qué son los dos ultimos números. Es que en la web estaba todo en inglés y ya se sabe... creo que son la velocidad del viento y la presión atmosférica o algo así, pero ni idea. Acepto aclaraciones de versados en la materia.

La segunda: si estás aburrido y tienes un minuto, puedes poner en Google "tu-nombre necesita" (con las comillas, ¿eh? Que si no, no hacemos nada). Saldrán webs de lo mas variopinto que por unas razones u otras, llevan vuestro nombre y algo que supuestamente necesitais... voy a escribir lo que me ha salido a mí en la priméra página de la búsqueda:
  1. "Ángel necesita un transplante higado" (A tomar por... empezamos bien. ¿Será la absenta malvada?)
  2. "Ángel necesita estar conectado a Internet" (XD ¡¿Yoooooo?!)
  3. "Ángel necesita la boca de otra persona para manifestarse" (Pues no sería para manifestarme precisamente... -ejem-)
  4. "Ángel necesita un empleo" (Jajajajaja)
  5. "Lo que Ángel necesita son mas enemigos" (¡Flipa! Lo que me faltaba...)
  6. "Ángel necesita que le ayudes" (Acepto donativos)
  7. "Ángel necesita soñar" (Qué gran verdad)
  8. "Ángel necesita de un amigo para cumplir con su cometido" (Esto debe ir por el que aún no haya hecho un donativo XD)
A mí me ha resultado curioso, si lo haces y te encuentras con alguna cosa graciosa, o interesante, o lo que sea, déjamela en un contenido extra de mi colección de DVDs, ¿vale? ;)

domingo, octubre 16, 2005

Atrévete

Pon un comment con tu nombre y yo...

1. Te responderé con algo aleatorio sobre ti.
2. Te diré que canción o película me recuerda a ti.
3. Elegiré un sabor de gelatina para hacer no sé qué coño contigo xD
4. Diré algo que sólo tenga sentido para ti y para mí.
5. Te diré mi primer recuerdo claro sobre ti.
6. Te diré a que animal me recuerdas.
7. Te preguntaré algo que siempre me he preguntado de ti.
8. Si hago esto por ti deberás postearlo en tu espacio.

jueves, octubre 13, 2005

Trece

Dicen que surgió de un gran árbol en medio del bosque, de una encina, y que aunque esa encina sigue viva y creciendo, su tronco está hueco. Por eso cuando una flecha consigue alcanzarle, él se la quita como si de un insignificante alfiler se tratase y sigue adelante; y ha de ser una flecha la que penetre su piel, porque nadie es capaz de herirle con la espada. También dicen que han visto contonearse al dragón de la empuñadura de su katana entre sus dedos mientras él la blande.
Las historias cuentan que su hogar es la capa negra y carmesí que lo envuelve, y que aparece aquí y allá sin rumbo ni continuidad. Que asola mercados sin distinguir entre hombres, mujeres y niños, y que acaba completamente con bandas de delincuentes, desde los rateros a los dirigentes. Que asesina familias enteras y que mata a los mas peligrosos sicarios que se le enfrentan.
Algunos hombres afortunados que volvieron con miembros cercenados, aseguran que bajo la capucha hay dos pequeñas luces que jamás parpadean. Igualmente algunos, aunque esto nadie ha vivido para corroborarlo, afirman que se ven sus dientes blancos en una tenebrosa sonrisa cuando combate, en una mano lleva la espada y de la otra a la mismísima Muerte, que baila y sonríe junto a él.
Dicen, que cuando aparece, la sangre con la que riega el suelo deja esa tierra maldita, que lleva encadenada a su alma la mala suerte. Dicen que por eso lo llaman Trece.

miércoles, octubre 12, 2005

Hoy, una de guerra (está verde, pero pienso seguir con esta historia)

Soplaba un viento de mil demonios que levantaba el polvo de los escombros en que se había convertido la ciudad. Los tres avanzaban pegados a una pared de un edificio del que aún aguantaban en pie siete plantas, pero como los demás que les rodeaban, parecía aullar con el viento atravesándole las heridas de mortero y las ventanas reventadas, que eran como bocas y ojos desencajados por el horror de la guerra que desgarraba esa tierra. Solo el viento, el polvo, y el reducido grupo de hombres se movían en aquella calle.

Con la boca seca y los ojos entornados, los soldados se abrían camino en dirección oeste, con el sol en lo alto, dejando algo atrás sus sombras a primera hora de la tarde. Era verano y hacia calor, pero el día había amanecido nublado y ventoso, parecía que pronto estallaría una tormenta, pero demasiadas veces lo había parecido ya ese año, y el agua seguía sin caer, resecando y resquebrajando la piel de la calle y de los hombres poco a poco.


Adelantado a los otros dos, el primero andaba despacio, con los sentidos alerta, paseando los ojos por cada resquicio del devastado paisaje, y con el oído aguzado a todo lo que no fuesen sus pasos y el ulular del viento. Aquellos ojos marrones transmitían una sensación extraña de desasosiego cuando se concentraba, sus compañeros decían que eran afilados, lo que le valió su sobrenombre: “Ojos de Pantera”. Era un hombre joven, como sus compañeros, pero de complexión mas fornida, llevaba su pelo negro cortado a media melena, algo despeinado por el viento, y una pequeña trenza mas larga en un lado. En sus manos llevaba su ametralladora, un arma grande y pesada con una cadencia de fuego brutal, igual que su retroceso. Parecía que no le pesase mas que llevar una de sus queridas botellas de vino. El sargento Joseph Lewis era un enólogo reputado, y sabía cómo emborrachar a cualquiera. De su cinturón colgaba además de la pistola reglamentaria, un gran machete en una funda marrón remachada en flecos y con una curiosa decoración geométrica que recordaba a la de las pirámides mayas, que no encajaba para nada con el uniforme reglamentario, la empuñadura era de marfil y acababa en una cabeza de un extraño demonio. Josh era el mejor combatiente cuerpo a cuerpo que sus compañeros habían visto jamás. Le habían visto bailar entra las balas a bocajarro blandiendo su machete como si de una coreografía se tratase, y mientras la sangre de los enemigos brotaba de sus cuerpos cercenados al paso del filo, él avanzaba ileso por trincheras, por habitaciones, por recovecos de los que nadie hubiese dicho que podría salir vivo. Había recuperado él solo pequeñas posiciones estratégicas que requerían de conservar la infraestructura y no podían ser bombardeadas para echar de allí al enemigo. Incluso una vez, ellos tres acompañados de su capitán, -que esta vez no iba con ellos- se habían topado con una unidad de soldados enemigos en una misión de reconocimiento, al instante de desenfundar el machete, los adversarios salieron corriendo despavoridos gritando. Se estaba haciendo famoso entre los enemigos y eso no era bueno, podía recibir un regalo de un francotirador, aunque normalmente estos se reservaban para deshacerse de altos oficiales, o para misiones específicas.


Llegaron a un punto de giro en su recorrido. Los edificios de la zona habían sido derribados específicamente para crear un desfiladero zigzagueante o tener que ascender trabajosamente por los escombros, impidiendo un ataque en tromba. Al doblar la ultima esquina, a los hombres les asalta una sensación de espejismo, de ver un oasis en medio de ninguna parte, de viaje en el tiempo hacia atrás, a una paz perdida. Es una plaza formada por dos series de edificios en V, formando casi un circulo con dos salidas, ellos entran por el lado sur y la otra abertura está enfrente. Las ventanas permanecen cuadradas, se distinguen cortinas tras ellas, y pese a los vidrios rotos por las ondas expansivas cercanas, parece que esa plaza siempre ha sido respetada por el fuego, las paredes no están marcadas por ese acné que dejan las balas perdidas de poco calibre, y no hay boquetes de explosiones; los árboles se yerguen en los jardines como si nada ocurriese y escuchar el viento meciendo las hojas ejerce un poder tranquilizador y balsámico en la mente de los hombres. El césped crece verde, los locales conservan los letreros de colores en sus puertas y las farolas sus coronas de cristal. Ellos cruzan la plaza por medio, sin pegarse a los edificios como hasta ahora, a pesar de que la frondosidad y el mobiliario de las casas ofrecen mas cobertura a posibles enemigos. En esa zona no se dispara. Es la frontera dentro de la ciudad entre la parte que empieza a controlar el enemigo y la controlada por su ejército. A partir de ahora el riesgo es máximo, los tres hombres cruzan ese abismo de evocaciones de concordia y salen de nuevo a una calle arrasada. Los edificios aquí están mas distanciados, hay mas espacios abiertos en lo que se supone que fue un aparcamiento, los coches que quedan están calcinados o destrozados para crear pequeñas barricadas. El viento brama levantando mas polvo en ese espacio diáfano, creando casi una neblina. Dudan que los compañeros a los que van a buscar estén vivos.


Avanzan dando pequeñas carreras, primero uno y después otro hasta juntarse los tres, y así otra vez hasta el siguiente elemento que les ofrece protección. Un camión volcado, un bloque de escombros de un edificio alcanzado por fuego pesado, una pequeña trinchera creada por el cráter de una explosión. Se dirigen hacia una avenida que unos quinientos metros mas adelante cruza transversalmente la calle por la que van.

El segundo de la columna es el mas bajo de los tres a pesar de tener una estatura normal. Daba impresión de fortaleza a pesar de no ser musculoso, pero sus movimientos eran firmes y seguros. Es moreno de pelo corto, y sus ojos también marrones eran muy expresivos, y no hacia falta hablar con él para saber qué sentía, aunque no era un hombre precisamente parco en palabras. Cargaba con un rifle de repetición, arma estándar de su ejército, pero llevaba un cinturón distinto, negro en lugar de verde oscuro, de él iban prendidos tres cargadores a cada lado en el frente, enmarcando una hebilla plateada rectangular. A cada lado de sus caderas se cimbreaban dos pistolas automáticas grandes, con la culata hacia delante, eso implicaba cogerlas con el brazo contrario al lado en que colgaban. Al sargento Roderick Square le gustaba la sensación de cruzar los brazos para empuñar las armas, y tener un segundo para sopesar la situación mientras los descruzaba antes de abrir fuego. Podía hacer ese movimiento (desenfundar y pensar) mas rápido de lo que cualquier soldado tarda en levantar el cañón de su fusil y apretar el gatillo. “Rod” como le llamaban su compañeros, era un formidable pistolero. Podía apuntar a dos blancos a la vez en cualquier posición simultáneamente, y muy pocas veces le habían visto usar dos balas para un mismo enemigo. El primer disparo ya era mortal. Al poco de empezar la guerra, cuando la unidad estaba recién formada, esta tuvo su única baja hasta el momento. En una escaramuza el joven Timothy desapareció y en su lugar solo quedaron rastrojos de sangre y vísceras, probablemente le impactaría directamente un proyectil de mortero, o quizá aquellas entrañas ya estaba allí y fue capturado. Sea como fuere, Rod se tomó muy a pecho la pérdida de aquel jovial compañero, aunque los primeros días al verlo, todos pensaron que aquel chiquillo de aspecto frágil no sobreviviría en el frente mucho tiempo, pero con su talante cercano y su fino humor, pronto se hizo uno mas. En aquel combate hicieron dos prisioneros, uno murió desangrado antes de llegar al campamento, pero otro fue encarcelado. Esa misma noche, los cuatro integrantes restantes de la unidad se emborracharon a cuenta de Josh, , pero fue Rod quien llevado por la desesperanza y la ira, se coló en las celdas y a base de disparos torturó e intentó sonsacar qué fue de Timothy a aquel desgraciado prisionero. Mutilándolo despacio no consiguió ninguna información, mató al prisionero de dolor y pérdida de sangre. Si no fuese por el apoyo de los demás de su unidad, y sobre todo del capitán, el consejo de guerra que le formaron podía haberle ejecutado. Rod era un hombre de carácter extrovertido y animado, pero la guerra había sabido sacar por una vez su lado mas cruel.

Llegan a una calle amplia que corta la vía por la que avanzan, no hay barricadas de ningún tipo que corten el posible tráfico y la carretera se pierde hacia los dos lados. Los tres la cruzan corriendo y se echan contra la pared mordida por los disparos de un gran edificio enfrente. Josh y Rod quedan separados del tercer hombre, que se sitúa al otro lado de una enorme puerta que se ha venido abajo, una persiana metálica destrozada cuelga a media altura, como dientes roídos de una boca grande y negra. Entran uno a uno, y cuando sus ojos se van adaptando a la penumbra, distinguen los escaparates rotos, maniquís por el suelo, juguetes, ropa... están en un antiguo centro comercial. Si el enemigo tiene esa posición tomada, ya pueden darse por muertos, se han metido en una ratonera. Pero el último informe habla de que su ejército dominaba la calle que acaban de cruzar y este gran complejo comercial. Allí, encargados de las comunicaciones con los servicios de espionaje y de un bunker armamentístico debería haber dos hombres al cargo. El día anterior se perdió el contacto con ellos sin que el satélite mostrase ningún movimiento de tropas enemigas a esa posición.

Los tres hombres se abren en diagonal, Josh sigue primero, Rod en medio y a la retaguardia el hombre mas alto de los tres, se mueve en completo silencio vigilando las espaldas del grupo. Es alto y corpulento, con el pelo castaño y corto. Tiene los ojos azules y vivos, sonríe con ellos tanto como con la boca, y es de carácter divertido con los suyos aunque cerrado con extraños, no es muy hablador, mas bien reservado e introspectivo. En la batalla los ojos se le apagan, y su mirada pierde peso, es como la mirada de un muerto, puedes no sentir nada o sentir que te atraviesa el alma. Lleva pegada a la pierna derecha una gran funda de pistola, que guarda un arma con el silenciador acoplado, al otro lado lleva dos delgados cuchillos de combate y a su espalda cuelga un enorme rifle con un cañón muy largo y mira telescópica. El recién ascendido mariscal James Alcard es la muerte silenciosa del equipo. A pesar de su corpulencia es especialista en misiones de infiltración, en pasar desapercibido, en camuflaje y en ser una sombra a la vez insignificante y letal. Su talante taciturno y su indiferencia ante la muerte ajena no le han granjeado muchas amistades, pero sabe que sus compañeros si le aprecian y les tiene a todos en muy alta estima. Como sabe que los demás se desenvuelven mejor a la hora de la verdad en combate, suele quedarse algo atrás velando por ellos en lugar de desperdiciar balas disparando sin sentido, cubriendo sus espaldas o utilizando su talento con el rifle de francotirador. A veces sus compañeros bromean con él diciéndole que con esos ojos, esa impasibilidad y ese pulso inexistente que le confiere una puntería increíble, parece que realmente esté muerto.

Delante, en lo que parece una tienda de juguetes, hay una luz encendida, durante un instante algo cruza ante el foco de luz y se proyecta una sombra huidiza. Los tres hombres se echan contra las paredes, Josh queda a unos diez metros de la tienda, a la derecha; algo mas atrás a la izquierda, Rod y Alcard. Josh se mantiene firme encañonando la entrada a la juguetería con su ametralladora mientras Rod se acerca cautelosamente con sus dos pistolas en las manos apuntadas al suelo. Alcard ya no está allí.


Una pequeña sombra sale volando por la puerta, bota en el suelo con sonido metálico, Josh destroza el expositor a su espalda con la culata de su arma y se tira dentro, Rod salta hacia el interior de la juguetería y en el mismo instante la granada estalla haciendo añicos los escaparates alrededor, por un momento llueve cristal por todas partes, Josh se incorpora entre la polvareda, pero ya no encuentra la luz de referencia en la juguetería, allí Rod abre los ojos en el suelo, ante él un desconocido apunta erráticamente entre su posición y otras entorno a él, como si hubiese varios blancos, y grita:

- ¡Arrojad las armas y entreg...!

No puede terminar la palabra por que Alcard aparece a su espalda y le pone un cuchillo en la garganta, sin perder tiempo Rod le quita el arma y le apunta mientras termina de disiparse la bruma debida a la explosión, en ese momento llega Josh, y los tres ven que el prisionero lleva el uniforme de su propio ejército, es uno de los hombres que venían a buscar. Ninguno le pregunta porqué les ha recibido así. A ese hombre le han arrancado los ojos.

lunes, octubre 10, 2005

Fotos retocadas

Aprovechando que el gran DoGWaLL ha puesto en marcha con muy buen talante un concurso en el que mis amigos del barrio y yo debemos llevar a cabo un montaje a partir de una foto específica, voy a subir aquí una que hice hace un par de meses, previo permiso de la modelo que no es otra que Perséfone; ella es para mí en la "gothic culture" lo que el Sr. Miyagi para Daniel-San en el kárate. Y así hago un homenaje al caballero PeRRoMuRo por su sin par iniciativa y por ser así de krack, y a mi ángel de las tinieblas favorito por mantener esta amistad conmigo a través de internet, que ya tiene mérito.
Se que tengo muchas deudas de honor por ahí, y conste que no me olvido de nadie (creo), ya lo iré haciendo explícito aquí, porque lo de ser pobre no me permite hacer regalos, pero creo que el blog va a ser un buen lugar para agradecer cosas, así que lo iré haciendo de vez en cuando.
Volviendo a la foto, aparte de lo que es el ensamblaje de las partes, la verdad es que el acabado se lo debo simplemente a unos kliks: Efectos-> Filtros-> Luces de Neón, pero el resultado me gusta, y la manera en que se difuminan ligeramente los trazos, sobre todo en la figura (el pelo, el maquillaje, los ojos, los labios) le da un aire misterioso estupendo. Bueno, ya vale, que me estoy echando flores y no es plan. ¿Qué te parece la foto? Hazme una crítica si quieres, que a mí esto de retocar me gusta, y hay que ir aprendiendo poco a poco. Pero házmelo suavecito, que es mi primera vez ;)


Obtenebración

sábado, octubre 08, 2005

Sigo construyendo

He puesto un banner que he hecho como cabecera del blog. "¡Oh novedad! Ya lo he visto, dime algo que no sepa." -pensarás- Vale, pues lo he puesto porque además de parecerme muy chulo, me gusta la sensación de reconocer un sitio al primer vistazo, seguro que si cierras los ojos y piensas en las webs a las que sueles ir, lo que mejor verás será el color de fondo y las imágenes que presiden la entrada. Y si no, da igual, a mí me lo parece y esto no es una democracia.
Por si hay curiosidad, la artista de la que he cogido las ilustraciones es Ayami Kojima, con ese nombre solo puede ser de nacionalidad, adivina adivinanza... ¡japonesa! Es una de mis dibujantes favoritas, me encanta, y es la diseñadora de un personaje fantabulso donde los haya: ¡¡Alucard!! (además es bastante mona) Si quieres flipar un rato, solo tienes que poner su nombre en Google y buscar una galería suya, por ejemplo esta. Según tengo entendido se dedica a distintas vertientes, incluso ha dibujado algún manga, pero sobre todo se la conoce por su trabajo dedicado al diseño de personajes para videojuegos, especialmente en la saga Castlevania. Si no sabes qué es Castlevania, ¡¡abandona este sacrosanto lugar alma impía!! En serio, cómprate todas las consolas desde la NES en adelante y juega, culturízate un poquito.

Siguiendo con lo de la estructura del blog, ya habrás visto una sección en la parte de la derecha, abajo, que se titula "Una cita". Y no es mas que eso, simplemente quería decir que no pondré la fuente original, así que si algún día estás especialmente aburrid@, puedes tomártelo a modo de juego e intentar buscar de dónde lo he sacado, y lo comentas en el último post que haya, por ejemplo. Ahora hay una estrofa de una poesía y a lo mejor es mas dificilillo, pero también habrá versos de canciones o frases de películas, lo cambiaré cada pocos días. Lo dicho, si te apetece buscarlo y compartirlo, estupendo, y si simplemete lo reconoces al leerlo, ¡pues comparte tu sabiduría igualmente! Y como última opción si por alguna razón te gusta y no encuentras la fuente (o qué coño, no te apetece buscar) siempre puedes preguntármelo. Que para eso estoy, vamos digo yo.

viernes, octubre 07, 2005

Así nace un vampiro, que no os engañen (por cierto, exclusivamente para mayores de 18)

Desnuda a horcajadas encima de mí, se mueve como si estuviese hecha de agua, agua muy caliente. Apoya sus manos en mi vientre, volcando su peso sobre mí mientras sigue moviéndose, ahora un poco mas deprisa, deja de hacerlo arriba y abajo para describir pequeños círculos con su cadera. Puedo sentirme dentro de ella, su tacto es suave, firme, cálido y húmedo. Sonríe, se inclina sobre mí y lame mi cuello mientras vuelve a moverse arriba y abajo rápidamente. Cierro los ojos, noto sus pezones duros en mi pecho, su pelo me acaricia la cara, siento como ella aumenta el ritmo, le acaricio la nuca, la espalda, su piel es una especie de terciopelo candente, estoy cerca de terminar, pero aún no, y entonces, noto esas pequeñas convulsiones entorno a mí, sus movimientos se vuelven mas arrítmicos y su entrepierna aprieta mas fuerte, llega al orgasmo, toda ella se eriza, el placer se comprime en su cuerpo y estalla, estruja las sábanas entre sus dedos y cierra su boca mordiendo entre mi cuello y mi hombro, duele, ella bebe, abro los ojos y se escapa un gemido, pero no pares ahora, solo unos segundos mas... ella tiembla ligeramente, la abrazo, noto como el placer aún corretea por su piel y su interior, se separa un poco y vuelve a subir, sigue moviéndose, sonríe con los labios empapados en rojo en un gesto de satisfacción, una gota le resbala por el mentón, y con el dedo índice la coge y la lleva a su lengua, se relame, vuelve a inclinarse sobre mí y me besa profundamente, sabe caliente y dulce, con mis manos sigo el ritmo de sus caderas que no se detienen, mete sus manos bajo mi espalda levantándome un poco, me abraza, me mira a los ojos y su sonrisa se vuelve mas amplia, sus manos bajan desde los hombros en un movimiento seco, y en ese mismo instante en que siento mi piel abrirse al paso de sus uñas llego al orgasmo, me arqueo instintivamente para huir del arañazo apretándome contra ella y a la vez hago que la penetración sea máxima, mis músculos se agarrotan, noto esa presión previa al estallido, todos mis nervios se colapsan y cada célula de mi cuerpo cede su energía que se concentra en una explosión de placer...
Tras unos segundos, la consciencia va volviendo, ella se tumba sobre mí, huele a sexo antiguo y embriagador...

El único rastro que dejamos a la luz de un sol que jamás volveré a ver, son ocho líneas rojas en una sábana.

jueves, octubre 06, 2005

¡Ah! ¿Se pueden subir fotos?

Vamos a ver si lo consigo y me gano un chiquipunto. Se supone que voy a aprender a subir fotos, y ya que me pongo, dejo una de un sitio fantabuloso donde estuve, me encantó: El Jardín del Príncipe de Aranjuez.
Lo que se ve lo llaman "La Montaña Rusa", es una pequeña colina en medio del llano que son los jardines con unos arboles enormes y preciosos. Parece un jardincillo, pero es grande, si te fijas ves en la parte de abajo un caminito con una barandilla de madera que sube la colina, arriba hay un mirador con unas vistas de esas que hacen que merezca la pena el día.
Un lugar estupendo, ¡gracias por llevarme, Ceci! ¡Hay que volver allí como sea!

miércoles, octubre 05, 2005

Inauguración

Qué difícil es esto. No, en realidad es fácil, pero se me hace difícil, porque no dejo de pensar en el momento en que estés leyendo esto, y lo que pensarás, y todo eso. Así que me meto presión a mi mismo, pero en realidad eso que me echa atrás es a la vez la única razón que me impulsa, que alguien lea esto.
Esta contradicción viene porque no soy ese tipo de persona de alma altruista y bohemia que lanza palabras al vacío para expresar sus sentimientos y sentirse libre. No. Esto no va a ir de intimidades mías. Pero trataré de ser expresivo y no demasiado cerrado, lo mismo hasta me viene bien como terapia y todo.
Bueno, ya he eskrito unas líneas y todavia no he pedido nada, ya estaba tardando, ¿eh? Solo quiero que si lees algo aquí, dejes un comentario. Aunque solo sea "Vaya pollez" o "Buena idea", pero algo que deje constancia de que hay un diálogo. Porque quiero que esto sea un medio de comunicación, y eso no es un tío en un monte dando voces al viento (lo se porque lo he probado). La comunicación necesita de varias personas que atiendan y se expresen. Y ya se que para eso está el MSN y el IRC, pero esto es otra vertiente que me permite explayarme mas y hablar de cosas de las que sería complicado conversar en tiempo real. Y es que las charlas "en frio", por mail, en un foro o aquí mismo, también tienen sus ventajas: puedes pensarte tanto como desees una réplica, no sabes a ciencia cierta a quien le hablas y eso te libera de prejuicios, en fín.... ¡Déjame un comentario, sea como sea! Porque se saca mucho de las opiniones y perspectivas de los demás, vamos a ver qué podemos compartir...
Vale, pues entonces, yo iré dejando aquí mis cosas, y vosotros las vuestras ;)